El hombre diagnosticado con hantavirus en España se encuentra estable y en proceso de recuperación en la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (Uatan) del hospital Gómez Ulla, en Madrid. Desde su ingreso, cumple con el protocolo establecido para el manejo de este brote, que prevé su estancia hasta la completa recuperación clínica.
Simultáneamente, otros 13 pasajeros del barco Hondius, aislados en habitaciones individuales en el mismo hospital, permanecen asintomáticos y siguen bajo cuarentena estricta. Además, dos mujeres aisladas en Alicante y Barcelona, que compartieron vuelo con la paciente fallecida en los Países Bajos, también están libres de síntomas, pero bajo vigilancia sanitaria estricta como contactos de riesgo.
El aislamiento para los contactos puede extenderse hasta un máximo de 42 días, contados desde el inicio, con un período hospitalario obligatorio de 28 días y una posible cuarentena domiciliaria posterior, siempre y cuando se cumplan las condiciones necesarias. Las personas aisladas serán sometidas a un nuevo test PCR para descartar contagio; una prueba negativa abrirá la posibilidad de recibir visitas con equipo de protección personal (EPI) y, bajo supervisión, salir a zonas comunes con mascarilla FFP2 e higiene rigurosa.
En caso de que alguna PCR resulte positiva, esa persona será considerada un nuevo caso confirmado, independientemente de la aparición de síntomas. Las autoridades sanitarias mantienen vigilancia continua y aplican medidas estrictas para contener el brote y evitar transmisiones adicionales.
