La provincia de Pontevedra registra la cifra más baja de profesionales de enfermería en España, con una ratio de 4,08 enfermeras por cada 1.000 habitantes, lo que la sitúa en una situación crítica frente a la demanda asistencial. Esta realidad fue evidenciada en el último informe del Consejo General de Enfermería que alerta sobre desequilibrios significativos en la distribución del personal sanitario en el país.
En términos generales, España cuenta con 6,45 enfermeras por cada 1.000 habitantes, cifra que se encuentra considerablemente por debajo del promedio europeo de 8,12. Dentro de Galicia, la situación también es preocupante: la comunidad tiene una media regional de 5,33 profesionales, siendo la segunda con menor dotación en todo el territorio nacional, solo por delante de Murcia con 5,23.
El estudio revela además grandes diferencias internas entre las provincias gallegas. Lugo encabeza la lista regional con 7,12 enfermeras por cada 1.000 habitantes, seguido por A Coruña con 5,96 y Ourense con 4,95, mientras que Pontevedra presenta la cifra más baja a nivel autonómico y nacional. Estas disparidades enfatizan la necesidad de políticas específicas que mejoren la distribución y retención del personal sanitario en zonas desfavorecidas.
Otro dato relevante del informe destaca que en 2025 se formalizaron 11.470 contratos para 6.221 profesionales de enfermería en España, de los cuales cerca del 77% son temporales. Esta precariedad laboral se acentúa durante el verano, ya que la cobertura por vacaciones incrementa la demanda de sustituciones, complicando aún más el acceso a una atención estable y continuada.
El Consejo General de Enfermería alertó que la escasez prolongada de enfermeras supone un riesgo considerable para la salud pública, especialmente en un país con una población envejecida y creciente prevalencia de enfermedades crónicas que requieren cuidados especializados. El declive en la dotación del personal sanitario no solo afecta a España, sino que es una tendencia compartida en varios países europeos y a nivel mundial.
En contraste, la provincia de Cáceres registra la mejor ratio de enfermeras del país, con 9,22 por cada 1.000 habitantes, casi el doble que Pontevedra. Asimismo, Navarra y País Vasco se posicionan como las comunidades autónomas con mayor número de profesionales, un reflejo de las disparidades territoriales en la planificación sanitaria.
