Un encuentro multidisciplinar reunió a cardiólogos, nutricionistas, psicólogos, fisioterapeutas, enfermeras y una cocinera para brindar herramientas prácticas orientadas al control y prevención de las cardiopatías. La iniciativa, que se realizó en su tercera edición en Vigo, reunió a cuatro asociaciones de pacientes, bajo la organización de la Sociedad Gallega de Cardiología, la Fundación Española del Corazón y la Unidad de Rehabilitación Cardiaca del hospital Cunqueiro.
La jornada, abierta al público, tuvo como objetivo principal educar no solo a quienes padecen enfermedades cardiacas, sino también a sus familiares y a la población en general, con especial atención a los jóvenes. La cardióloga responsable de la Unidad de Rehabilitación Cardiaca, impulsora de esta cita, destacó la importancia de adoptar hábitos de vida cardiosaludables como prevención antes que tratamiento.
Además de fomentar la educación sobre alimentación sana y la práctica regular de ejercicio, los profesionales insistieron en la necesidad de priorizar el autocuidado personal pese a las demandas diarias. Se subrayó que la «falta de tiempo» es una excusa que puede sortearse con una adecuada organización, como cocinar con antelación o utilizar fiambreras para llevar comidas saludables. La responsabilidad sobre la propia salud, tanto física como mental, es fundamental para manejar la enfermedad y mejorar la calidad de vida.
Entre los factores principales que incrementan el riesgo de infarto se encuentran el tabaquismo, la dislipemia, la hipertensión arterial y la diabetes mellitus. Se resaltó que mantener estos trastornos bajo control médico es crucial, ya que un paciente tratado adecuadamente presenta menor riesgo que alguien sin diagnóstico ni tratamiento.
Asimismo, otros elementos como el sedentarismo, el estrés prolongado, la obesidad, una alimentación inapropiada y condiciones sociales desfavorables también contribuyen a la aparición de problemas cardiovasculares. En cuanto a la prevención de urgencias, los especialistas recomendaron ampliamente que la población reciba formación básica en reanimación cardiopulmonar y en el uso de desfibriladores automáticos, dada su efectividad para salvar vidas ante un paro cardíaco.
