Quásares es una iniciativa que une el arte participativo con el acompañamiento emocional de pacientes oncológicos en Sevilla. Tras más de dos años de trabajo conjunto entre pacientes, profesionales de la salud y creadores, el proyecto presenta una exposición con cuatro obras que narran desde la experiencia personal las diversas emociones vinculadas al cáncer.
La iniciativa ha contado con la participación de personas vinculadas a las unidades de oncología de los hospitales Quirónsalud Sagrado Corazón y Quirónsalud Infanta Luisa. A través de dinámicas artísticas, se ha elaborado una cartografía emocional que abarca sentimientos complejos como el miedo y la incertidumbre, pero también la ternura y la solidaridad, elementos que forman parte del proceso de afrontamiento de la enfermedad.
Una de las pacientes implicadas resaltó cómo Quásares le brindó un espacio para transformar emociones difíciles en un proyecto artístico significativo, destacando especialmente los encuentros con otros participantes como espacios de escucha y apoyo que generan un sentido de familia.
El valor terapéutico del arte en el cuidado oncológico fue respaldado por especialistas que consideran la cultura un complemento fundamental para abordar el impacto emocional del cáncer. El arte ofrece una vía para expresar sentimientos, disminuir la soledad y mantener una conexión con la vida, sin reemplazar el tratamiento médico, sino sumándose al cuidado integral del paciente y humanizando la atención.
Quásares fue impulsado por Concomitentes, la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) y Quirónsalud, con coordinación de Zemos98 y mediación de Felipe G. Gil. El proyecto utiliza metodologías de mediación artística para facilitar la escucha activa, fortalecer los vínculos entre participantes y fomentar la creación colectiva.
Según la mediación del proyecto, el arte aborda aspectos emocionales que superan los recursos habituales del entorno sanitario, demostrando ser una herramienta esencial para gestionar estigmas relacionados con el cáncer y potenciar el bienestar psicológico de los pacientes cuando ni siquiera la intervención psicooncológica resulta suficiente.
