Para hacer frente al aumento en la demanda sanitaria durante el verano, Sacyl anunció la contratación inicial de más de 6,400 profesionales. Esta medida busca reforzar la atención en zonas rurales y en áreas con gran número de segundas residencias, donde la población se multiplica en los meses estivales.
El plan presentado contempla, además, la suspensión temporal del diez por ciento de las camas hospitalarias, concretamente 630, por una prevista reducción de la actividad programada. Estas camas permanecerán reservadas ante el descenso en intervenciones quirúrgicas, pruebas diagnósticas y hospitalizaciones.
La distribución de los nuevos contratos hospitalarios abarca más de 5,200 plazas. Entre los profesionales que se incorporarán se cuentan médicos, enfermeros, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAES) y técnicos superiores sanitarios. Además, se suman alrededor de 2,200 trabajadores en áreas de gestión y servicios, destacando 800 celadores.
Por hospitales, las contrataciones se asignan con el siguiente reparto: Salamanca recibirá 426 nuevos puestos, León 393, y en Valladolid se destinarán 318 al hospital Río Hortega y 311 al Clínico. Otros centros como Segovia, Zamora, Burgos, Palencia y Ávila también incorporarán entre 100 y 300 profesionales, con cantidades menores en localidades como Soria, El Bierzo y Aranda de Duero.
En Atención Primaria, el refuerzo implica más de 1,000 contratos temporales. Se prevé la incorporación de enfermeros, matronas, médicos de familia, pediatras y profesionales de distintas categorías, incluyendo auxiliares administrativos, fisioterapeutas y trabajadores sociales. La organización de estas plantillas vistas para asegurar la continuidad del servicio también contempla agendas de tarde y acumulaciones para reducir demoras.
Este diseño estival responde a la complejidad geográfica de la región y al aumento poblacional temporal en ciertas áreas, que incrementa la presión asistencial durante esta época. Al mismo tiempo, la reducción de actividad derivada de las vacaciones del personal obliga a ajustar los recursos de manera eficiente para mantener la calidad en la atención sanitaria.
