La vegetación en entornos urbanos no solo ayuda a disminuir la temperatura ambiente, sino que también aporta mejoras significativas en el bienestar físico y psicológico de las personas. Un estudio reciente analizó el impacto de muros verdes y cubiertas vegetales sobre el estrés térmico y las respuestas fisiológicas, demostrando que estos elementos son soluciones efectivas frente al calentamiento en las ciudades.
Investigadores midieron la frecuencia cardiaca y la actividad cerebral de 58 participantes a través de dispositivos Fitbit y sensores EEG mientras se exponían a distintos tipos de superficies, incluyendo muros con plantas naturales, muros con plantas artificiales y cubiertas vegetales. La recolección de datos incluyó encuestas sobre estado de ánimo y percepción térmica, junto con mediciones ambientales como temperatura, humedad y velocidad del viento para calcular el índice WBGT, que evalúa el riesgo por estrés térmico.
El experimento se realizó en una azotea de Seúl, Corea del Sur, donde los participantes fueron expuestos a cinco condiciones diferentes. En cada escenario se observó una correlación positiva entre la presencia de vegetación natural y la reducción del estrés térmico, además de una mejoría en el confort térmico y en las señales fisiológicas evaluadas.
La investigación evidencia, por primera vez de manera conjunta, cómo la infraestructura verde incide simultáneamente en la disminución de la temperatura percibida y medida, el bienestar psicológico y el funcionamiento cardiovascular. Esto es especialmente relevante ante el fenómeno conocido como isla de calor urbana, que eleva las temperaturas en zonas densamente urbanizadas hasta 12 °C más que en áreas rurales, situación que preocupa a organismos como la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea.
La instalación de vegetación vertical en muros y en azoteas representa una alternativa viable para ciudades con espacio limitado, combinando ventajas ecológicas y sociales. Este tipo de infraestructura puede disminuir la sensación térmica, mejorar el estado de ánimo y regular respuestas corporales relacionadas con el estrés provocado por el calor.
