Jesús Villegas, magistrado conocido por su estilo directo e irónico, expuso su preocupación por la tensión que se vive entre el poder político y el judicial en España, un escenario que considera inédito en la historia reciente. Durante una entrevista en ESdiario TV, alertó sobre la ofensiva que sufren los jueces, fiscales y tribunales por parte de ciertos responsables públicos que, según él, han perdido el pudor y actúan sin límites.

Villegas atribuyó esta hostilidad al miedo de algunos políticos que, sintiéndose cercados por procesos judiciales, responden con ataques desesperados. Así, definió esta dinámica como un conflicto donde muchos funcionarios públicos están en juego su libertad y reaccionan con agresividad para defenderse. El magistrado cuestionó esta estrategia, que a su juicio deslegitima el sistema judicial y pone en riesgo la independencia que sostiene el Estado de Derecho.

Además, respondió con ironía a las descalificaciones personales de algunos miembros del ámbito político como Óscar Puente, quien llegó a llamarle “el mocito feliz de la judicatura española”. Aunque Villegas no se sintió insultado de manera personal, subrayó la gravedad de utilizar expresiones que puedan aludir a personas con discapacidad, y pidió que, si se va a criticar, se haga con valentía y sin involucrar a terceros que no tienen relación con el conflicto.

El magistrado también realizó una reflexión sobre la percepción ciudadana hacia la judicatura. Reconoció que existen defectos internos, pero destacó un cambio evidente en la opinión pública, que ahora ve en los jueces al último garante de los derechos y libertades fundamentales, y como un pilar indispensable para mantener la democracia. En contraste con una visión previa que los consideraba una casta distante, Villegas afirmó que la sociedad comienza a comprender la importancia del poder judicial como contrapeso frente a las arbitrariedades del poder político.

Este escenario se enmarca en un momento especialmente complicado para la Justicia en España, donde la relación con la política sufre una deriva marcada por la confrontación y la descalificación. Villegas advirtió que los ataques constantes contra los jueces no sólo afectan a los tribunales, sino que erosionan la confianza de los ciudadanos en las instituciones esenciales del país.