El Centro de Estudios Mirobrigenses recibió oficialmente a José Luis Francisco, historiador y arqueólogo, en un acto celebrado en la Casa Municipal de Cultura que destacó la memoria y aportes de los investigadores que han reconstruido la historia arqueológica de Ciudad Rodrigo y su entorno.

En su discurso de ingreso titulado "Historia de la investigación arqueológica en la Tierra de Ciudad Rodrigo (S. XVII-XXI), un microrrelato de campo con nombres propios", Francisco repasó las etapas clave y los principales protagonistas que han marcado este campo desde los primeros estudios documentales hasta las excavaciones modernas.

El repaso histórico comenzó en el siglo XVII con Antonio Sánchez Cabañas y su obra 'Historia Civitatense', que estableció un marco cultural y geográfico aún vigente. Luego destacó el Catastro de Ensenada (1750-1754), que precisó la topografía local y los avances cartográficos de Tomás López en el siglo XVIII, así como los informes estadísticos de Miñano y Pascual Madoz de mediados del XIX.

Ya en el siglo XX, José Luis Francisco resaltó la importancia del catálogo monumental realizado por Manuel Gómez-Moreno entre 1901 y 1903, considerado un hito metodológico en la documentación arqueológica de la región. También mencionó a César Morán Bardón, pionero en la sistematización del estudio de los dólmenes locales como los de Pedrotoro y Hurtada durante las décadas de 1920 y 1930.

Otros investigadores fundamentales destacados fueron Serafín Tella, por el hallazgo de importantes necrópolis; Juan Cabré, quien introdujo objetos simbólicos como el Ídolo de Ciudad Rodrigo; y María Luisa Represa Fernández, responsable del análisis exhaustivo de las pizarras numerales descubiertas en Lerilla. Domingo Sánchez y Sánchez también recibió un reconocimiento especial por sus pioneras investigaciones estratigráficas y avances en antropología forense en la comarca.

La sesión contó con la contestación del historiador José Ignacio Martín Benito, quien resaltó el valor histórico y académico del acto, recordando su propia intervención en 1993 sobre arqueología mirobrigense. Además, José Luis Francisco dedicó un sentido homenaje a investigadores ya fallecidos como Feliciano Malmierca, José Ramón Nieto y Ángel Barrios, y agradeció el apoyo constante de su esposa y sus hijos.

Con esta incorporación, el Centro de Estudios Mirobrigenses subraya el compromiso de preservar y difundir el legado arqueológico y cultural de la región.