Durante una inspección rutinaria en la aduana de un puerto en San Petersburgo, las autoridades rusas detectaron una irregularidad en la declaración de un cargamento que supuestamente contenía un adorno para jardín. Al abrir un gran cajón de madera, encontraron una roca gris de grandes dimensiones que resultó ser un fragmento de meteorito. El análisis confirmó que pertenecía al meteorito Aletai, descubierto originalmente en el noroeste de China.
Este fragmento supera las 2,5 toneladas y pertenece a un grupo químico extremadamente raro, conocido como IIIE-an, caracterizado por contener proporciones inusuales de oro, cobalto e iridio. Su importancia radica no solo en su valor económico —estimado en más de 3,8 millones de euros— sino en su antigüedad, de aproximadamente 4.500 millones de años, que coincide con la formación del Sistema Solar. Esto convierte a Aletai en una fuente excepcional para el estudio del origen de los planetas.
Con una masa total recuperada cercana a 74.500 kilogramos, el meteorito Aletai es uno de los fragmentos de hierro más grandes que se conocen. Sus restos están dispersos en un área de más de 400 kilómetros en la región de Xinjiang, China, dando lugar a una extensión de campo de dispersión inusual. Debido a esta distribución lineal, algunos expertos sugieren que la trayectoria del meteorito pudo haber sido similar a la de una piedra rebotando sobre la atmósfera, lo que explicaría la ausencia de un cráter central habitual.
Las autoridades migratorias rusas no han aclarado quién intentaba exportar el meteorito ni el destino exacto en Reino Unido. Tampoco se ha explicado cómo la pieza llegó a Rusia, dado que el meteorito fue originalmente hallado en China. El fragmento ingresó al país desde un miembro no identificado de la Unión Económica Euroasiática, lo que permitió su traslado con controles mínimos hasta el puerto de San Petersburgo, donde finalmente fue detectado.
Este hallazgo subraya los retos que enfrentan las aduanas para regular y proteger objetos espaciales con alto valor científico y comercial, cuya exportación muchas veces ocurre bajo denominaciones engañosas.
