La tercera temporada de la serie 'La casa del dragón' ha sorprendido y molestado a muchos seguidores del universo de George R. R. Martin tras la decisión de eliminar a Nettles, un personaje destacado en el libro 'Fuego y sangre'. En la adaptación, gran parte de la trama que le correspondía a Nettles se ha asignado a Rhaena Targaryen, generando una fuerte reacción en foros y redes sociales.

Nettles, en la novela original, es una joven que logra domar al dragón salvaje Robaovejas, algo inusual por su origen humilde y su estatus fuera de la familia Targaryen. Su capacidad para ganarse la confianza del dragón y su ambiguo vínculo con Daemon Targaryen constituyen elementos clave de la historia, apreciados por los lectores. Su ausencia en la serie implica la pérdida de una de las relaciones más misteriosas y queridas dentro de la saga.

Por otro lado, Rhaena Targaryen, personaje central en la serie desde la primera temporada, ocupa ahora el lugar de Nettles en la historia. Los creadores de la serie explicaron que este cambio busca concentrar la narrativa en la línea sanguínea de los Targaryen y dar a Rhaena un papel más relevante, especialmente para quienes no conocen el material original. Ryan Condal, showrunner de la ficción, argumentó que la evolución de Rhaena hacia jinete de dragón resulta más coherente y satisfactoria para el público televisivo.

Este ajuste no solo elimina a Nettles, sino que modifica el destino de Rhaena. En los libros, ella nunca monta a Robaovejas, sino que permanece aislada en el Valle de Arryn, y su conexión con los dragones ocurre en otro momento clave, cuando finalmente se convierte en jinete de Morning, un dragón de color rosado. El traslado de la historia de Nettles a Rhaena altera así uno de los arcos narrativos centrales de la saga.