La Universidad de Salamanca ha iniciado la fase inicial de su nueva infraestructura de recarga para vehículos eléctricos, poniendo en marcha 14 puntos distribuidos entre sus campus de Salamanca y Zamora. Esta iniciativa se enmarca dentro de las políticas de movilidad sostenible de la institución y busca facilitar un desplazamiento más respetuoso con el medio ambiente para toda la comunidad universitaria.

Los cargadores instalados están ubicados en el Campus Miguel de Unamuno, el Campus de Ciudad Jardín y la Escuela Politécnica Superior de Zamora. Actualmente funcionan cuatro puntos en Miguel de Unamuno, dos en Ciudad Jardín y ocho en Zamora, mientras que otros 20 puntos serán activados en las próximas semanas para completar el total previsto.

La tecnología empleada trabaja con corriente alterna de velocidad media, pensada para estaciones de carga de destino, ideales para entornos donde los vehículos permanecen varias horas estacionados, como los campus universitarios. En estas condiciones, una recarga entre dos y tres horas a una potencia de 22 kW posibilita una autonomía cercana a los 450 kilómetros, suficiente para cubrir aproximadamente una semana de uso.

El sistema de recarga incorpora métodos de pago sin contacto mediante tarjeta, teléfono móvil o aplicación, además de permitir la reserva previa del punto de carga desde una app. También dispone de sensores para detectar vehículos estacionados indebidamente, mejorando la gestión del espacio.

La red está abierta a estudiantes, personal docente, investigador y empleados, y se integra dentro de la red pública gestionada por la empresa Qwello, colaboradora en el proyecto junto con la Oficina Verde de la USAL. La universidad busca con ello promover el uso del vehículo eléctrico como una herramienta clave para mejorar la calidad ambiental en entornos urbanos y favorecer prácticas de movilidad más sostenibles.