Call of Duty: Modern Warfare 4 se lanzará próximamente para varias plataformas, pero sus fans no podrán acceder a él a través de Game Pass en su estreno. Microsoft ha comenzado a enviar notificaciones dentro de la aplicación del servicio para informar a los suscriptores que el título no formará parte de la biblioteca desde el primer día y solo estará disponible un año después de su lanzamiento.
El videojuego aparecerá el 23 de octubre en Xbox Series X|S, PlayStation 5, PC y Nintendo Switch 2, con un precio estándar de 70 euros. Esta edición será la primera en saltarse la generación anterior, ya que no llegará a Xbox One ni PlayStation 4, marcando un cambio notable para la icónica saga.
La decisión de retrasar la inclusión en Game Pass responde a una modificación estratégica impulsada por Asha Sharma, la nueva CEO de Xbox. Buscando hacer el servicio más accesible y fortalecer la confianza de los usuarios, Microsoft redujo el precio de la suscripción, aunque lo mantuvo por encima del nivel previo, y eliminó la llegada simultánea de los lanzamientos de Call of Duty, que ahora esperan un año para sumarse al catálogo.
Además del cambio en la disponibilidad en Game Pass, esta entrega destaca por debutar también en Nintendo Switch 2, plataforma que recibe la serie por primera vez. Microsoft no contempla la llegada del juego a generaciones anteriores, lo que podría influir tanto en la recepción como en las cifras de venta, al concentrar la experiencia en hardware más reciente.
Esta situación coloca a Call of Duty en un lugar particular dentro del ecosistema de Xbox, ya que el resto de grandes exclusivos como Gears of War: E-Day, Clockwork Revolution y Fable mantienen su incorporación simultánea al servicio desde el lanzamiento. La ausencia simultánea de Call of Duty en Game Pass es una excepción que refleja la apuesta de Microsoft por impulsar las ventas directas del juego sin depender del servicio de suscripción.
