El Ejecutivo de Navarra avanzó en la tramitación de la nueva ley foral de Salud al elevar el anteproyecto al Consejo de Navarra para su dictamen, un paso clave antes de su debate parlamentario esperado tras el verano. Este dictamen tiene un plazo de emisión de 45 días hábiles y marcará el cierre de una etapa de participación y elaboración que ha involucrado a múltiples departamentos y a la sociedad.
El consejero de Salud, Fernando Domínguez, destacó que la norma buscará colocar a la ciudadanía como centro del sistema sanitario público, organizando recursos, circuitos asistenciales y formas de trabajo para responder mejor a las necesidades reales. La ley busca también fomentar condiciones de vida saludables y mejorar la salud colectiva, pensando en la igualdad de género y la reducción de brechas sociales y territoriales.
Este nuevo marco jurídico actualiza la ley vigente desde 1990 y consolida principios esenciales como la universalización del acceso a la atención sanitaria, la equidad en las prestaciones y la superación de desequilibrios territoriales dentro de la Comunidad foral. Además, incorpora un enfoque integral de salud que considera aspectos biológicos, psicológicos y sociales, y reconoce la importancia de los determinantes de la salud y de políticas públicas transversales.
Domínguez resaltó también el énfasis en la humanización del sistema y en el respeto a los principios éticos y bioéticos en la práctica sanitaria. Estas orientaciones reflejan un cambio en la visión tradicional, alineándose con modelos modernos que priorizan la calidad, la accesibilidad y la justicia social en el ámbito de la salud pública.
La elaboración del anteproyecto ha sido un proceso extenso, con amplia participación pública y coordinación interdepartamental, que culmina ahora con el envío al Consejo. Se espera que, tras recibir el dictamen, el Parlamento de Navarra pueda iniciar el debate para su aprobación definitiva, consolidando así una legislación adaptada a los desafíos sanitarios del siglo XXI.
