España se prepara para un evento astronómico excepcional que abarcará tres eclipses solares consecutivos entre 2026 y 2028. Dos serán totales y uno anular, fenómenos que no se observan con esta frecuencia en el país desde hace casi un siglo. Este fenómeno atraerá a numerosos visitantes nacionales e internacionales, generando una alta concentración de personas en las zonas de observación.
El Ministerio de Sanidad, a través del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), ha elaborado un informe que califica el riesgo global para la salud como bajo, pero identifica varios peligros indirectos relacionados con la masiva afluencia de espectadores y la exposición al sol durante estos eventos. La principal amenaza es el daño ocular producido por la observación directa del sol sin la protección adecuada.
El informe advierte sobre lesiones como la fotoretinitis o retinopatía solar, que pueden provocar pérdida de visión, sensibilidad a la luz y manchas en el campo visual. Este daño ocurre sin dolor, lo que facilita la sobreexposición sin darse cuenta, y una vez manifestado suele ser irreversible. Por ello, se recomienda exclusivamente el uso de gafas homologadas conforme a la norma EN ISO 12312-2 con marcado CE. El documento aclara que las gafas de sol comunes o métodos improvisados no ofrecen protección suficiente.
Además, se aconseja limitar la observación a períodos breves, inferiores a un minuto, y verificar que las gafas no tengan daños como arañazos o roturas que comprometan su eficacia.
Más allá de los riesgos oculares, el informe evalúa los peligros sanitarios asociados a las aglomeraciones. Eventos con gran concentración de personas pueden aumentar la transmisión de enfermedades respiratorias, incluyendo COVID-19, gripe y otras infecciones contagiosas. También se mencionan enfermedades prevenibles mediante vacunación, como el sarampión o la meningitis.
El informe destaca la preocupación por las altas temperaturas en agosto, cuando dos eclipses solares tendrán lugar. El calor extremo, sumado a la concentración masiva de asistentes, puede generar problemas de salud relacionados con golpes de calor y deshidratación, lo cual podría saturar los servicios médicos y sociales en las zonas involucradas.
Ante estas circunstancias, Sanidad insta a las autoridades locales y a la población a tomar medidas preventivas para minimizar los riesgos, enfatizando la importancia de la planificación sanitaria, la educación sobre la observación segura del eclipse y la preparación para gestionar la gran afluencia de visitantes.
