La industria del almacenamiento energético avanza con innovaciones en baterías de sodio, que ofrecen características destacadas frente al litio tradicional. Gotion High-Tech, socio estratégico de Volkswagen en China, anunció el desarrollo y la próxima producción masiva de una nueva serie de baterías de sodio bajo la marca Gnascent, con una vida útil de hasta 20.000 ciclos de carga y descarga.

Las nuevas celdas ya cuentan con líneas de producción instaladas en sus plantas de Tangshan y Hefei, preparadas para operar a escala de gigavatios-hora. El respaldo del conglomerado alemán Volkswagen, como principal accionista, apunta a una expansión rápida de esta tecnología, que promete revolucionar sectores donde el peso y la durabilidad son críticos.

Una de las variantes, denominada High-Energy, logra una densidad energética récord de 261 Wh/kg, lo que representa un aumento de alrededor del 60% en comparación con las baterías tradicionales de sodio. Este avance se debe a una ingeniería que elimina el ánodo convencional, reduciendo peso y aumentando la eficiencia energética. Esta batería se dirige especialmente a vehículos eléctricos ligeros y drones, mercados donde cada gramo es vital para el rendimiento.

Por otro lado, la versión Power está diseñada para resistir condiciones térmicas extremas. Con una densidad energética de 162 Wh/kg, esta celda mantiene su desempeño estable incluso a temperaturas de hasta -50 grados Celsius, evitando las caídas de rendimiento típicas en climas fríos de las baterías convencionales. Esto la hace ideal para maquinaria industrial pesada, transporte comercial y equipos en ambientes polares, donde la fiabilidad en arranques y descargas es fundamental.

El desarrollo de estas baterías de sodio se enmarca en una tendencia global donde fabricantes como CATL también avanzan en la producción de tecnologías alternativas a las de litio, destinadas a diversificar y mejorar las soluciones energéticas frente a las limitaciones de los actuales sistemas.