La Guardia Civil llevó a cabo un operativo especial en el acceso y salida de Cangas del Narcea para combatir las carreras ilegales y conductas de riesgo al volante, identificando tres casos con infracciones penales por conducción a velocidades excesivas y peligrosas. Algunos de estos conductores superaban ampliamente los límites establecidos en las vías donde fueron detectados.

Los radares móviles registraron máximos de velocidad que alcanzaron los 217 kilómetros por hora en una vía limitada a 120, 158 en un tramo de 70 y 141 en otro donde el límite era de 50. Estas cifras representan delitos contra la seguridad vial, sancionados por el Código Penal con penas que pueden llegar hasta dos años de prisión y la suspensión del permiso de conducir por hasta seis años.

Además de estas infracciones graves, el control arrojó once sanciones administrativas relacionadas con conducción negligente y otras conductas de riesgo. En total, casi un centenar de multas se impusieron por exceder los límites de velocidad en zonas consideradas de alto peligro. También se detectaron numerosas irregularidades técnicas en los vehículos, ya que 69 automóviles no cumplían con las condiciones técnicas requeridas, y cuatro circulaban sin el seguro obligatorio.

El despliegue contó con la colaboración de distintas unidades especializadas, incluyendo patrullas motorizadas, equipos de control de velocidad, la Unidad de Investigación de Seguridad Vial, el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico, y los Equipos de Investigación de Siniestros. Además, efectivos de la Unidad de Seguridad Ciudadana apoyaron el operativo para preservar el orden público.

La Guardia Civil anunció que continuará realizando este tipo de controles específicos en las carreteras asturianas con el objetivo de minimizar la peligrosidad de estas conductas, proteger a los usuarios de las vías y garantizar la convivencia en las comunidades afectadas.