El edificio inacabado de A Regueira en Cangas podría transformarse en un proyecto de vivienda social tras la decisión de Sareb de asumir su propiedad. La entidad estatal inició el proceso de adquisición oficial del inmueble después de que resultara desierta la subasta judicial, un trámite que se espera culminar antes de fin de año.
Una vez que Sareb formalice la posesión, varias opciones estarán sobre la mesa, destacando la posible venta al Concello para destinar el edificio a uso habitacional social. Esta propuesta coincide con el interés público y prioriza el desarrollo de soluciones habitacionales para familias vulnerables y jóvenes con dificultades para acceder a una vivienda digna.
La iniciativa surge tras una reunión entre Alternativa dos Veciños (AV) y responsables de Sareb, en la que se confirmó esta apertura de posibilidades. AV considera que avanzar en esta dirección constituye un paso clave para desbloquear un conflicto que lleva años afectando la zona, agravando la inseguridad, la insalubridad y la mala imagen del entorno.
Desde Alternativa dos Veciños destacan la importancia de que la adquisición pública permitiría no solo revitalizar el área, sino también responder a las necesidades habitacionales locales. La agrupación se compromete a informar constantemente a los vecinos y a la Asociación Nos sobre cualquier avance y a asesorar a los antiguos compradores afectados por la promoción fallida.
Además, AV anunció que defenderá en el Pleno del Concello la incorporación de partidas presupuestarias destinadas a facilitar la compra pública de este inmueble, buscando una solución definitiva a esta problemática.
A pesar de que varias viviendas están ocupadas irregularmente en el conjunto de edificios de A Regueira, los vecinos niegan la existencia de problemas relacionados con la delincuencia o tráfico de drogas. La convivencia, aunque precaria, mantiene un ambiente ordenado y se esfuerza por conservar la limpieza, destacando la instalación de placas solares para garantizar el suministro eléctrico.
Sin embargo, persiste la carencia de servicios básicos, como el agua, que los residentes se proponen conseguir para cubrir necesidades domésticas esenciales, desde la limpieza hasta el uso sanitario. Estas condiciones reflejan las dificultades que atraviesan las personas que, pese a su situación irregular, buscan mantener la dignidad y el orden en el espacio que ocupan.
