Aryna Sabalenka, actual líder del ranking WTA, se mostró abierta y sincera en una entrevista con Vogue Magazine, donde explicó cómo su carácter explosivo en la pista ha sido tanto un obstáculo como una clave para su éxito. La tenista bielorrusa admitió que en sus primeros años de carrera tenía poca capacidad para controlar sus emociones, lo que la llevó a perder en momentos cruciales pese a ir ganando partidos.

Sabalenka recordó que sus arrebatos de ira y frustración no solo afectaban su juego, sino que la hacían sentir mal consigo misma, aunque hoy entiende que expresar esas emociones forma parte de su proceso competitivo. Defendió que gritar o tirar la raqueta es una forma de liberar la presión interna para luego reenfocarse en el partido con mayor concentración, aun si ese comportamiento puede parecer negativo para el público.

Además, compartió un episodio personal muy doloroso: la trágica muerte de su exnovio Konstantin Koltsov, un destacado jugador de hockey sobre hielo, quien falleció tras caer del balcón de un hotel en Miami, en un aparente suicidio. Sabalenka explicó que en el momento de la noticia estaba entrenando cerca del hotel y que la policía la informó en la cancha. Debido al impacto emocional, tuvo un conflicto con los oficiales, incapaz de aceptar lo ocurrido.

Aunque ya no estaba en una relación amorosa con Koltsov, la noticia la marcó profundamente. Para ella, la única manera de afrontar ese duelo fue volver a la competencia lo antes posible. Esta experiencia revela el equilibrio complejo entre la fortaleza mental que exige el deporte profesional y la vulnerabilidad humana que a menudo queda oculta tras la imagen pública de las figuras del tenis.

Sabalenka reafirmó su mentalidad de ganar a toda costa, convencida de que las deportistas de su nivel no pueden conformarse con menos que la victoria. Manifestó que aceptar las derrotas es duro y que, aunque sus emociones se desborden en ocasiones, eso la ayuda a mantenerse motivada y efectiva en una disciplina tan exigente.