El nuevo circuito MadRing, que acogerá el Gran Premio de España entre el 11 y 13 de septiembre de 2026, finalizó la capa de rodadura en su totalidad, preparando el asfalto por donde competirán los monoplazas en menos de cuatro meses. MARCA acompañó en vivo el proceso de asfaltado final, confirmando que la pista se perfila como un trazado sin precedentes en el calendario de Fórmula 1.
Con un desnivel acumulado de 28 metros en apenas 500 metros de recorrido y una inclinación máxima de 24 grados, MadRing supera en peralte a circuitos históricos como Zandvoort, por ocho grados. Este despliegue topográfico se refleja en su trazado Monumental, con pianos profilados en rojo y amarillo, colores de la bandera española, y un avanzado sistema de evacuación de agua libre de tapas de alcantarilla para garantizar máxima seguridad y calidad. Las gradas para espectadores y un edificio VIP destinados a equipos y personal estarán ubicados en la zona más emblemática, junto a los muros delimitadores del circuito.
La configuración de MadRing desafía la idea de que será un circuito urbano o semiurbano similar a Singapur, Bakú, Miami o Las Vegas. Tras la primera sección, que incluye un túnel y la subida a la curva 7 conocida como Las Cárcabas, el trazado se abre hacia una serie de curvas rápidas y abiertas que obligan a un ritmo veloz constante, sin largas rectas pero sin tramos lentos. Esta característica beneficia el desempeño tanto de los pilotos como el espectáculo para los aficionados, pues el diseño evita la pérdida de sensaciones que suele producir el agotamiento de las baterías en otras pistas modernas.
Carlos Sainz fue el primer piloto en completar una vuelta en MadRing a bordo de un Ford Mustang GT, prueba que adelantó el potencial del circuito. La experiencia confirma que MadRing se posiciona al nivel de clásicos como Suzuka, Spa, Silverstone o Monza, con una combinación equilibrada de velocidad, técnica y complejidad.
