Un control intensivo realizado por la Policía Local de Córdoba permitió la retirada de 231 patinetes eléctricos a usuarios que no respetaron la normativa vigente para los Vehículos de Movilidad Personal (VMP). Esta campaña, enfocada a reforzar la seguridad vial, comenzó tras un periodo de avisos y advertencias para que los conductores se adaptaran a las reglas que regulan estos medios de transporte.
La legislación establece que todos los VMP deben contar con seguro de responsabilidad civil y estar inscritos en el registro de la Dirección General de Tráfico (DGT). Además, prohíbe circular por aceras y zonas peatonales, así como superar una velocidad máxima de 25 km/h. La Policía desplegó puntos de control en áreas con alta circulación de patinetes para identificar infracciones relacionadas con el mal estacionamiento, circulación irregular o falta de documentación obligatoria.
De los 231 patinetes retirados, 85 ya fueron reclamados por sus propietarios del depósito municipal. Pese a las campañas informativas previas y la difusión de la normativa a través de redes sociales, un gran número de usuarios no cumplió con las indicaciones, lo que motivó el endurecimiento del operativo. El delegado de Seguridad del Ayuntamiento, Jesús Coca, indicó que este dispositivo especial se mantendrá durante el resto del año para concienciar sobre la importancia del cumplimiento normativo y para reducir la creciente siniestralidad vinculada a estos vehículos.
La Policía Local inició la imposición de multas económicas de hasta 800 euros a los infractores tras semanas de advertencias. Recordó que los patinetes eléctricos tienen categoría legal de vehículos, por lo que sus conductores están sujetos a las mismas obligaciones de tráfico y seguridad que otros usuarios, y la ausencia de seguro o registro puede acarrear sanciones elevadas.
