Wells Fargo mejoró la recomendación para las acciones de Alcoa, pasando a sobreponderar con un nuevo precio objetivo de 70 dólares, lo que representa un potencial de crecimiento cercano al 11% respecto al cierre previo. Este avance se sustenta en una mejora significativa del entorno del aluminio, con alzas notables en su cotización y una dinámica de mercado que favorece la continuidad de esta tendencia.
La empresa ha superado en desempeño al índice S&P 500, con un incremento acumulado del 19% en lo que va del año, frente a un avance del 7,6% del índice. Según la analista Timna Tanner, que lideró la revisión, el mercado aún no ha incorporado plenamente el impacto de los elevados costos energéticos ni la escasez de inventarios globales, elementos que mantienen la presión al alza sobre el metal.
El informe de Wells Fargo destaca varios factores que sustentan el optimismo en Alcoa y el aluminio en general. Por un lado, la oferta mundial enfrenta limitaciones debido a la escasa incorporación de nueva capacidad productiva y los inventarios en niveles mínimos históricos. Por otro, la demanda permanece sólida, especialmente por la infraestructura tecnológica, que demanda insumos derivados del aluminio.
Además, la guerra entre Estados Unidos e Irán ha agravado la tensión en los mercados, provocando un aumento significativo en los precios y la demanda global del metal. Los futuros del aluminio acumulan un alza superior al 15% en el año y más de un 50% en los últimos doce meses.
Un aspecto estratégico mencionado por Tanner es la posible desinversión de Alcoa en su activo Massena East, lo que permitiría mejorar su estructura operativa enfocándose en negocios con mayores márgenes. Esta medida podría representar un catalizador adicional para las acciones de la compañía.
A pesar del respaldo de Wells Fargo, el consenso en Wall Street está dividido. Datos de LSEG indican que ocho analistas califican a Alcoa como compra o compra fuerte, en tanto que siete mantienen una perspectiva más cautelosa, vinculada a la incertidumbre en la evolución de los costos energéticos y la capacidad de fundición global.
