Carmen Navas, una mujer de 82 años, protagonizó una búsqueda incansable durante 16 meses para encontrar a su hijo, Víctor Hugo Quero, un comerciante detenido en Caracas y acusado sin pruebas por el régimen chavista de traición a la patria y terrorismo. A pesar de sus esfuerzos, nunca le permitieron ver a Víctor Hugo, quien falleció en prisión y permaneció enterrado sin que la familia fuera informada.

Víctor Hugo fue detenido el 1 de enero de 2025 por agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y desapareció desde entonces. Su cuerpo fue exhumado del Cementerio del Este, donde permanecía, para realizar una autopsia ordenada por la Fiscalía chavista. La familia cuestiona la versión oficial del Ministerio de Asuntos Penitenciarios, que afirmó que Víctor Hugo murió y fue enterrado sin familiares presentes, ya que aseguran que la muerte ocurrió hace menos de ocho meses y desconocen las condiciones reales de su fallecimiento.

La historia de Carmen Navas se convirtió en un símbolo de la impunidad y la represión ejercida contra presos políticos y sus familias. Durante meses, la mujer recorrió cárceles, juzgados e instituciones en busca de respuestas, enfrentando amenazas y burlas por parte de paramilitares chavistas. La denuncia sobre torturas sufridas por Víctor Hugo y la manipulación institucional que ocultó su muerte reflejan un entramado de responsabilidades que involucra a altos funcionarios desde la Fiscalía General hasta las autoridades carcelarias.

En medio de conmoción nacional, líderes opositores han pedido la liberación inmediata de los casi 500 presos políticos que siguen detenidos bajo el régimen de Nicolás Maduro. Reclaman atención urgente para evitar que más jóvenes y adultos mueran bajo condiciones de encierro, tortura y tortuosos procesos judiciales.

Carmen Navas también ha exigido claridad sobre las circunstancias y el momento exacto de la muerte de su hijo, así como la verdad sobre el encubrimiento que impidió a su familia despedirse. Su lucha continúa representando la voz de quienes padecen la violencia y el silencio en Venezuela.