Un estudio reciente reexaminó las observaciones previas del telescopio espacial Hubble sobre la luna Europa de Júpiter y concluyó que la evidencia de columnas intermitentes de vapor de agua no es tan sólida como se creía. El equipo de investigadores alertó que la señal detectada en trabajos anteriores podría haber sido ruido estadístico malinterpretado.
La revisión incluyó datos acumulados desde 1999 y, en especial, observaciones entre 2012 y 2020, con el fin de esclarecer la composición de la exósfera de Europa. El hallazgo principal fue que, aunque existe una exósfera persistente de hidrógeno, no se encontraron pruebas concluyentes de vapor de agua localizado en forma de columnas altas que habrían alcanzado cerca de 200 kilómetros de altura según informes iniciales.
En 2014 un grupo de científicos había anunciado con un nivel de certeza cercano al 99,9 % la detección de estas columnas, basándose en emisiones de hidrógeno y oxígeno próximas al polo sur de la luna. Sin embargo, los autores del nuevo estudio reconocen que la incertidumbre en la posición del disco de Europa dentro de las imágenes del Hubble puede haber influido de forma significativa en la interpretación de esos datos. Small desplazamientos de uno o dos píxeles sobre el detector son suficientes para cambiar el análisis.
Además, el equipo explicó que las limitaciones técnicas al operar el telescopio llevaban las capacidades al límite en el período 2012-2014, lo que complicó una determinación precisa. La revisión de estos detalles y la incorporación de datos más recientes permitió apuntar a un escenario menos concluyente sobre las erupciones de vapor, dejando abiertas nuevas preguntas para futuras misiones y estudios sobre Europa.
