La distribución de cocos en Supervivientes provocó una confrontación que escaló hasta involucrar a varios participantes en la palapa. La disputa comenzó entre Alba Paul y Borja, quienes confrontaron sus opiniones sobre cómo se debía repartir la comida entre los grupos.

Alba acusó a Borja de ser un moralista y demagogo, mientras que él le reprochó preferir acumular comida para luego repartirla de una forma que le favoreciera. La tensión creció cuando Alba defendió su postura y explicó que, en realidad, ella no había comido coco aquel día, cuestionando la versión de Borja.

Otros concursantes, como Silva y Aratz, aportaron detalles que complicaron aún más el panorama. Silva recordó que se había acordado repartir los cocos en dos grupos y que uno de ellos intentó quedárselo entero para su equipo. Aratz, por su parte, recordó el proceso de reparto y señaló que inicialmente todos estaban de acuerdo con cómo se había distribuido, pero alegó que situaciones posteriores alteraron ese consenso.

Al preguntar Jorge Javier a Alba si se sintió respaldada, ella admitió haberse sentido sola en la discusión, reconociendo que a veces se involucra en conflictos que no son directamente suyos y que eso elevó el tono del enfrentamiento. Mientras tanto, José Manuel Soto se mantuvo al margen de la bronca, incluso desconociendo el conflicto original.