El Museu de Ciències Naturals de Barcelona ha lanzado una iniciativa educativa que invita a los visitantes a descubrir el mundo del Cretácico Superior en Catalunya mediante un juego interactivo. Esta propuesta está vinculada a la novela "La cinquena extinció" y busca ofrecer una inmersión en el ecosistema previo a la extinción masiva que eliminó a los dinosaurios.
La actividad se desarrolla dentro de la exposición permanente «Planeta vida» y no requiere haber leído la novela para participar, aunque esta sirve de complemento para profundizar en el aprendizaje. Los participantes deben encontrar una serie de elementos relacionados con ese periodo geológico tanto en la exposición como en el libro, lo que facilita una comprensión más amplia del entorno prehistórico.
Este proyecto pedagógico destaca que, durante el Cretácico Superior, la vida terrestre no se limitaba a los grandes dinosaurios. Conviven cocodrilos similares a los actuales, serpientes primitivas y una variedad de lagartos. Además, aparecen las primeras especies de saurios, diferenciadas claramente de los dinosaurios no aviares, así como una notable expansión de pequeños mamíferos que vivían mayormente de noche. Especímenes como el Alphadon o el Purgatorius se alimentaban de insectos y pequeños vertebrados, ocupando nichos ecológicos parecidos a los de los roedores modernos. La supervivencia de estos mamíferos tras el límite del Cretácico-Paleoceno permitió su evolución y, por ende, la persistencia de nuestra línea evolutiva.
En el ámbito marino, el Cretácico Superior se caracterizaba por la presencia de grandes depredadores como los mosasaurios, junto a especies resistentes a múltiples extinciones, como los tiburones y las tortugas gigantes. La vegetación también experimentó cambios significativos, con la expansión de las angiospermas que transformaron los paisajes terrestres, coexistiendo con coníferas, helechos y equisetófitas mesozoicas que aún se conservan en zonas húmedas de la península Ibérica.
Respecto a los icónicos dinosaurios de esta época, aunque algunas especies emblemáticas como el estegosaurio o el diplodocus habían desaparecido, el Cretácico Superior representó un periodo de gran diversidad. Destacan los dinosaurios ceratopsios, con sus característicos cuernos y escudos óseos como el Triceratops y el Torosaurus, así como los temibles terópodos carnívoros entre los que figuran los legendarios Tyrannosaurus rex. Por número y variedad, los hadrosaurios, o dinosaurios de pico de pato, fueron predominantes, junto con anquilosaurios con armaduras óseas, paquicefalosaurios con sus cúpulas craneales, dromeosáuridos más evolucionados, parientes directos de los velociraptores, y los enormes saurópodos de cuello largo. Sin embargo, en la región catalana, estos saurópodos eran de menor tamaño debido al aislamiento geográfico.
