La reconocida taquería de Ciudad de México, La Once Mil, inaugurará un nuevo local en Madrid antes del verano, tras un acuerdo con el equipo detrás del restaurante Los 33. Esta alianza surgió de manera espontánea gracias a una conexión entre los dueños de ambos conceptos durante una visita a la capital mexicana.
Durante un viaje de exploración gastronómica, Sara Aznar y Nacho Ventosa, propietarios de Los 33, dedicaron tiempo a conocer la escena culinaria local visitando varias taquerías, entre ellas La Once Mil. Quedaron impresionados por la calidad de sus productos y la singular forma de entender el taco, que les pareció innovadora y alejada de los estereotipos tradicionales.
El vínculo entre ambos equipos se fortaleció rápidamente a partir de una conversación con César de la Parra y Enrique Glennie, socios de La Once Mil. A pesar de que Los 33 y La Once Mil operan en ámbitos diferentes, encontraron puntos en común respecto a su visión de la hostelería y la importancia que dan a la calidad y al concepto del restaurante, sea cual sea su propuesta gastronómica.
Abierta hace poco más de un año y medio, La Once Mil se ha consolidado en Ciudad de México como un referente de la taquería contemporánea, una tendencia en auge que combina el respeto por la tradición mexicana con un enfoque moderno. César de la Parra, con experiencia tanto en México como en Estados Unidos, señala que su intención fue crear un espacio acogedor y cómodo, diferente a las taquerías clásicas que suelen ser menos confortables.
En este proyecto, De la Parra se encarga de la parte culinaria, mientras que Glennie supervisa el diseño y concepto del local, y Jimena Gutiérrez desarrolla la identidad de marca. La taquería ha logrado un éxito amplio, atrayendo tanto a comensales locales como internacionales, incluidos reconocidos chefs como Dabiz Muñoz y Andoni Luis Aduriz, quienes han elogiado su propuesta.
La Once Mil cuenta con dos establecimientos en Ciudad de México: uno en Lomas de Chapultepec, que da nombre al concepto por su código postal, y otro en la Colonia Roma. El desembarco en Madrid representa una oportunidad para extender el concepto de taquería contemporánea y adaptarlo a una ciudad con una escena gastronómica dinámica y diversa.
