Rodrigo Hernández, más conocido como Rodri, será el capitán de la selección española en la próxima Copa del Mundo, un hecho histórico ya que es el primer jugador en portar el brazalete sin jugar en la liga española. Actualmente en el Manchester City, Rodri llega a este torneo tras superar una grave lesión de rodilla que lo mantuvo fuera de la selección durante varios meses.
El volante acumula una trayectoria significativa con la selección, habiendo disputado hasta ahora sesenta y un partidos, aunque pudo haber superado los setenta si no fuera por la lesión que sufrió en septiembre de 2024. Además, cuenta con un palmarés destacado que incluye un Balón de Oro en 2024 y dos títulos con España: la Nations League de 2023 y la Eurocopa ganada en Berlín.
Esta será su tercera participación en una Copa del Mundo. En sus experiencias previas, enfrentó situaciones complicadas, como su traslado a Rusia con Lopetegui para brindar apoyo al equipo y su papel como defensa central en Qatar, una posición que no favorecía su estilo de juego. Su nombramiento como capitán llega tras la ausencia de jugadores clave como Morata y Carvajal, consolidando la cadena de mando junto a Unai Simón y Ferran Torres.
La figura del capitán en la selección española posee una tradición peculiar. Desde el primer Mundial en 1934, donde Ricardo Zamora, emblemático portero conocido como «El Divino», lideró al equipo, varios guardametas han portado el brazalete, incluyendo a Guillermo Eizaguirre, Arconada, Zubizarreta y Casillas. Esta relación entre capitanes porteros y Mundiales es parte de la historia futbolística española.
Asimismo, los capitanes provenientes del Real Madrid han sido predominantes en los nombramientos históricos, siendo diez las ocasiones en que jugadores de ese club han ejercido el mando, entre ellos figuras como Gento, Pirri, Camacho, Butragueño, Hierro, Raúl, Casillas y Sergio Ramos. Con Rodri, el Manchester City suma un nombre a esta lista que también incluye representantes del Barcelona, Valencia y Real Sociedad.
Un caso excepcional en la historia de capitanes españoles es Ladislao Kubala, nacido en Budapest, quien fue el único jugador extranjero que portó el brazalete jugando con España. Kubala huyó de Hungría en 1948 y su última aparición con el equipo nacional ocurrió en 1961.
