El Hospital Universitario Gregorio Marañón afronta una transformación profunda que cambiará su estructura y servicios. Con una inversión de 450 millones de euros, el proyecto añade 175.000 metros cuadrados de construcción nueva, distribuidos en cuatro torres de hospitalización, que permitirán mejorar la atención sanitaria en Madrid.

Entre las novedades más destacadas, la remodelación contempla la incorporación de 838 habitaciones individuales, diseñadas para aumentar la privacidad y el confort de los pacientes, a la vez que reduzcan riesgos relacionados con la atención médica. Además, el hospital podrá incrementar su capacidad hasta 1.200 camas cuando la demanda hospitalaria lo requiera. Esta adecuación responde al envejecimiento poblacional y al crecimiento de enfermedades crónicas, que exigen espacios adaptados y una infraestructura más eficiente.

El proyecto también mejorará significativamente los servicios ambulatorios, superando las 400 salas destinadas a consultas externas y hospitales de día polivalentes. Esta expansión busca reducir tiempos de espera y facilitar que los pacientes realicen sus pruebas y tratamientos programados sin demoras. Paralelamente, se implementarán circuitos más ágiles en urgencias para acelerar la atención a los casos críticos, anticipándose a las necesidades futuras del sistema de salud.

Dos de las cuatro torres serán construidas desde cero, lo que implica una renovación profunda del recinto hospitalario. Este cambio estructural no solo actualizará la infraestructura, sino que adaptará el hospital a las demandas tecnológicas y asistenciales del siglo XXI, con un enfoque en la calidad del servicio y la experiencia del usuario.

El respaldo económico proviene del Gobierno regional de la Comunidad de Madrid, que impulsa esta modernización para consolidar al Gregorio Marañón como un referente sanitario. La obra ya está en marcha y apunta a ofrecer un entorno más funcional, tecnológicamente avanzado y centrado en las personas.