Samsung no ha abandonado el desarrollo del Galaxy Ring 2, su anillo inteligente que busca superar las limitaciones detectadas en la primera versión. Aunque no hay una fecha cercana para su lanzamiento, los esfuerzos se centran en aumentar la autonomía, reducir el grosor y optimizar los sensores de salud.
Actualmente, el Galaxy Ring ofrece hasta siete días de batería en las versiones más grandes, pero esa duración disminuye en los modelos pequeños por el reducido tamaño de la celda. El Galaxy Ring 2 promete extender ese rango a nueve o diez días sin incrementar el tamaño, gracias a una reorganización interna de sus componentes. Se especula incluso con la posible incorporación de una batería de estado sólido, una tecnología que sería clave para lograr más duración sin añadir volumen, aunque esta última información aún no está confirmada.
El diseño también será una prioridad para Samsung, que busca hacer el nuevo anillo más delgado y ligero para mejorar la comodidad en el uso diario. Esta evolución responde a la necesidad de reducir la sensación de peso y volumen que generaba la generación anterior, sin sacrificar la duración de la batería.
En materia de salud, se espera un salto cualitativo en la precisión de los sensores. Las mejoras incluirían sensores de temperatura más avanzados y un seguimiento más detallado del sueño, así como mayor información sobre la salud cardiovascular. Aunque la posibilidad de medir glucosa de forma no invasiva aparece en algunos rumores, aún se considera una opción lejana y no un compromiso concreto de Samsung para esta versión.
Por ahora, el Galaxy Ring 2 no se prevé para 2026, ya que la compañía prioriza otros dispositivos plegables en la segunda mitad del año. Los lanzamientos están orientados hacia principios de 2027, lo que sugiere que Samsung toma tiempo para resolver los puntos débiles de su primer anillo inteligente y ofrecer un producto más competitivo y funcional.
