Las autoridades sanitarias españolas confirmaron la identificación de un segundo caso sospechoso de hantavirus en Cataluña, vinculado al brote surgido tras el fallecimiento de una turista neerlandesa que viajó a bordo del crucero MV Hondius. Se trata de una mujer que compartió el mismo vuelo que la víctima, ubicada ahora en cuarentena y sin presentar síntomas.

El seguimiento epidemiológico reveló que esta persona no fue detectada en las primeras fases de la investigación debido a un cambio de asiento en el avión, lo que dificultó su localización inicial. Este nuevo contacto es el tercero confirmado en España tras el caso de una paciente hospitalizada en Alicante con indicios compatibles del virus y otra mujer sudafricana que viajó en la misma aeronave y estuvo en Barcelona una semana, pero que hasta ahora no presenta síntomas.

Siguiendo el protocolo aprobado, todas las personas consideradas contactos deben cumplir una cuarentena obligatoria. En el caso de la mujer catalana, esta se realizará en un centro médico de Cataluña, diferente al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla en Madrid, que se emplea para otros contactos del brote.

Durante el aislamiento, se vigilará activamente su estado de salud, con controles de temperatura dos veces al día para detectar síntomas tempranos. Además, se le realizarán pruebas PCR al inicio y una segunda a los siete días para descartar la infección. Este seguimiento riguroso pretende evitar la expansión del virus o detectar cualquier contagio en fases iniciales.

El hantavirus es una infección transmitida principalmente por roedores que puede causar enfermedades respiratorias graves. Aunque es poco común en España, los recientes casos vinculados al crucero alertan sobre la necesidad de rápidos protocolos de control y seguimiento de contactos para contener posibles brotes.