La demolición del edificio y piscina construidos por la Sociedad Recreativa Charco de la Arena se acerca tras la negativa definitiva del Tribunal Supremo a admitir un nuevo recurso presentado por la entidad. Esta decisión obliga a derribar las estructuras situadas en un espacio natural de la costa de Punta del Hidalgo y a restaurar el terreno a su estado previo a la concesión ministerial otorgada en 1964.
El Tribunal Supremo desestimó un incidente de nulidad interpuesto por la sociedad, que pretendía suspender la ejecución de la sentencia de la Audiencia Nacional de 2025. Esta sentencia ordena la demolición tras haberse rechazado la prórroga de la concesión que la sociedad poseía para usar ese terreno costero. La providencia del Supremo recalca que no cabe recurso frente a esta resolución y que la solicitud de la sociedad no cumplió con los requisitos legales para ser admitida.
En paralelo, el Ayuntamiento de La Laguna solicitó a la Audiencia Nacional que la sociedad cumpla voluntariamente con la orden de demolición en el plazo fijado, que vence a mediados de junio. Además de la demolición, la orden incluye la reposición del terreno a su estado original, dejando el entorno natural tal como estaba antes de que la concesión entrara en vigor.
La concesión ministerial que permitía la actividad de la Sociedad Recreativa Charco de la Arena fue inicialmente otorgada en 1964, pero fue denegada su renovación en 2021, decisión que desencadenó esta batalla legal que llegó hasta el Tribunal Supremo. Los tribunales han insistido en preservar la protección ambiental del litoral y han avalado la restitución del espacio natural.
