Antonio Conte confirmó oficialmente que dejará de ser entrenador del Nápoles este verano, luego de que el equipo asegurara el segundo lugar en la Serie A tras vencer a Udinese en la última jornada. La noticia ya había sido adelantada por el presidente del club, Aurelio De Laurentiis, quien explicó que esta decisión no fue tomada de forma repentina, sino que se venía gestando desde semanas atrás.

De Laurentiis reveló que Conte había expresado su intención de dimitir después del partido contra Bolonia, señalando la presión elevada de la afición como uno de los factores determinantes. Para intentar contener la situación, ofreció al técnico un tiempo de descanso para reflexionar, pero finalmente el propio entrenador contactó al presidente para formalizar la decisión de no continuar.

En su rueda de prensa, Conte agradeció el apoyo del club y reconoció que no logró crear un ambiente armonioso dentro del equipo, mencionando indirectamente que hubo personas dentro de la institución que se opusieron a sus ideas. Destacó además que la afición interpretó correctamente su salida, y dejó claro que no habrá cambios inmediatos en la estructura del plantel.

El propio De Laurentiis quiso transmitir tranquilidad a los seguidores napolitanos, afirmando que el club seguirá adelante y buscará la mejor fórmula para mantener la competitividad. Destacó que el plantel actual cuenta con una base sólida de alrededor de treinta jugadores y que, con algunos refuerzos puntuales, el equipo seguirá siendo competitivo a nivel nacional. También apuntó que la verdadera dificultad reside en la reconstrucción del fútbol italiano en general.

Durante sus dos años al mando del Nápoles, Conte logró un Scudetto y una Supercopa italiana. Aunque en esta última temporada su equipo no pudo alcanzar al Inter en la pelea por el título de liga, quedando a una distancia considerable en la tabla, su paso dejó buenos resultados deportivos.