El entrenador del Real Madrid reaccionó con firmeza ante la polémica generada por las declaraciones de Mbappé sobre su situación en el equipo y dejó en claro que la autoridad para decidir quién juega recae únicamente en él, sin importar la jerarquía o el nombre del jugador.

Arbeloa negó haber llamado a Mbappé el “cuarto delantero” y explicó que la decisión de no incluirlo en el once titular en el último partido obedeció a las circunstancias específicas, ya que el jugador no estuvo ni siquiera en el banquillo hace pocos días. Sostuvo que, frente a un partido no decisivo, lo más prudente fue confiar en Gonzalo, quien había tenido una buena actuación previa.

Además, aseguró que Mbappé tendrá la oportunidad de ser titular en el siguiente compromiso, negando cualquier distanciamiento personal. Insistió en que sus decisiones se basan en el sentido común y en la lógica del momento, no en preferencias o enfrentamientos con los futbolistas.

En cuanto a las críticas de la afición, especialmente los pitos dirigidos a Vinicius y Mbappé, Arbeloa pidió el apoyo para todos los jugadores y manifestó confianza en que pronto regresarán los aplausos una vez que ambos comiencen a anotar nuevamente, recordando que ambos son pilares fundamentales para el club.

Respecto a la percepción de ingratitud de algunos jugadores, Arbeloa afirmó comprender bien cómo piensan y sienten los futbolistas, dado que él mismo fue jugador, y aceptó que en un equipo con egos y ambiciones altas es normal que existan tensiones. No obstante, ratificó que no cambiaría nada de lo que ha hecho ni dicho en su rol actual.

Finalmente, el entrenador describió la recta final de la temporada como un momento difícil, combinado con la presión propia del Real Madrid y la ausencia de títulos recientes. Sin embargo, remarcó la responsabilidad del grupo de buscar el triunfo en los próximos partidos, especialmente ante la afición que merece el máximo esfuerzo.