El operativo en el puerto de La Granadilla, Tenerife, para evacuar a los pasajeros del MV Hondius, un crucero afectado por un brote de hantavirus, contó con la participación de dos embarcaciones fabricadas en la ría de Arousa. Los barcos fueron el auxiliar de operaciones navales Ardentía XIV, de Ardentía Marine (A Coruña), y el remolcador Balayo, construido en astilleros de Cambados y Catoira.
El Ardentía XIV tuvo un papel destacado durante el rescate. Este auxiliar, que en años anteriores navegó como bateeiro en el norte de la ría de Arousa, fue adquirido a principios de esta década por la empresa Ardentía Marine, con base en A Coruña, y trasladado a las Islas Canarias. En Tenerife, se dedica a tareas especializadas como limpieza de cascos, soldadura submarina y reparaciones navales.
El remolcador Balayo también contribuyó al operativo, destacando su origen gallego en los astilleros locales de Polináutica en Cambados y Astilleros del Ulla en Catoira. Ambas embarcaciones participaron activamente en el traslado seguro de los pasajeros desde el MV Hondius hasta el puerto, completando las labores en el transcurso de la tarde.
El barco Ardentía XIV captó la atención en la ría de Arousa por su reconocible estructura de bateeiro de madera, un tipo de embarcación tradicional que fue muy común en la zona hasta hace poco tiempo. Su presencia en las imágenes del operativo despertó el interés de quienes siguen la actualidad del sector naval gallego, que valoran esta conexión entre la industria local y operaciones de alcance internacional.
