Un grupo de más de cien profesionales sanitarios y técnicos del Servicio Andaluz de Salud (SAS) se reunió en Sevilla y Granada para avanzar en la implementación de la Estrategia de Salud Comunitaria en Andalucía. Este plan busca que el SAS no solo ofrezca atención clínica, sino que se inserte activamente en la vida de las comunidades y barrios de las ocho provincias andaluzas.
Durante los encuentros, que contaron con la participación de 45 profesionales de las provincias occidentales y 64 de las orientales, se establecieron los primeros diseños de las hojas de ruta provinciales para los años 2027 y 2028. Estos documentos delinean objetivos concretos y asignan responsables para adaptar la estrategia a las características y desafíos específicos de cada territorio.
El enfoque multidisciplinar del foro integró a direcciones médicas, enfermería comunitaria, trabajadores sociales y técnicos de Educación para la Salud. La intención es dejar atrás las iniciativas dispersas y consolidar un modelo estable, común y participativo en toda Andalucía.
En el desarrollo de la estrategia se identificaron tanto fortalezas como desafíos cruciales. Entre los primeros, destacan el compromiso profesional y la incorporación de perfiles especializados en salud comunitaria. Como obstáculos pendientes, los expertos señalaron la necesidad de crear un sistema unificado para contabilizar la actividad comunitaria, fortalecer el papel activo del paciente y la comunidad, mejorar la coordinación entre Sanidad, Educación y los Ayuntamientos, y medir de forma científica el impacto real de estas acciones sobre la salud poblacional.
La Estrategia 2026-2030 se estructura en cinco líneas estratégicas y 19 objetivos orientados a reforzar el conocimiento y la investigación en salud pública. Con este enfoque centrado en la equidad, la Junta de Andalucía busca llevar la atención sanitaria al espacio residencial, transformando el entorno con la finalidad de prevenir enfermedades antes de que requieran atención clínica.
La planificación bianual para 2027-2028 posiciona a Andalucía como pionera en la consolidación de un sistema de salud comunitaria más visible, participativo y humano, que integra a los ciudadanos como agentes activos en la promoción y cuidado de su propia salud.
