El tiktoker y youtuber marroquí Hicham Jirando, radicado en Canadá, fue condenado por la Corte Suprema de la provincia de Quebec por difamación hacia altos funcionarios de Marruecos. La sentencia le obliga a eliminar una serie de videos y publicaciones que el tribunal consideró lesivas para la reputación de un vicefiscal de Casablanca y del prefecto de policía de Tetuán.

Además de la retirada de los contenidos difamatorios y la prohibición de su futura difusión, Jirando deberá pagar una indemnización significativa a cada uno de los demandantes, junto con daños punitivos por el perjuicio causado. Estas medidas buscan resarcir los daños ocasionados por la divulgación de información falsa o calumniosa en sus redes sociales, que tenían amplia repercusión en Marruecos.

Este fallo se suma a condenas previas que Jirando enfrentó en Canadá en demandas similares por difamación. En una causa anterior, el Tribunal Supremo de Quebec le impuso una pena de prisión efectiva, trabajo comunitario y una multa económica luego de que un juez marroquí presentara cargos por difamación. Como figura muy seguida en Marruecos y conocida por sus críticas públicas a políticos y la Casa Real, el nuevo veredicto representa un golpe jurídico para su actividad en redes.

El caso generó gran atención mediática en Marruecos debido a la notoriedad del tiktoker. La justicia canadiense reafirmó con esta decisión la responsabilidad que implica el uso de plataformas digitales para difundir información, incluso cuando el contenido trasciende fronteras y afecta a figuras públicas en otros países.