El ensayo “Imperio herido” de Néstor Prieto analiza la transformación y el declive relativo de la hegemonía de Estados Unidos frente a un escenario internacional cada vez más conflictivo y tecnológico. La presentación del libro se realizó en la librería Santos Ochoa, donde el autor ofreció una mirada crítica sobre cómo el país norteamericano recurre hoy a la coacción militar y tecnológica ante la pérdida de influencia económica y cultural.
Prieto sitúa la obra en la prolongación histórica del poder estadounidense, desde su fundación hasta la creación de una vasta red de más de 800 bases militares en el mundo. Sin embargo, ese dominio, expone, se encuentra en un proceso de decadencia asimétrica, donde Washington mantiene su capacidad para desplegar fuerza militar, pero ve erosionada su autoridad en un orden mundial que ya no es unipolar ni cooperativo.
El libro se apoya en cinco ejes temáticos que ejemplifican esta metamorfosis geopolítica:
- El imperialismo y excepcionalismo estadounidense desde sus inicios coloniales.
- La decadencia asimétrica y la ilusión de un orden multipolar conciliador.
- El “tecnofeudalismo”, vinculación directa entre conglomerados tecnológicos de Silicon Valley y el aparato militar federal.
- La guerra de quinta generación basada en el empleo de inteligencia artificial para la automatización de decisiones ofensivas.
- El fin del multilateralismo, con la ruptura de acuerdos internacionales y una creciente carrera armamentista tecnológicamente avanzada.
Uno de los análisis centrales de “Imperio herido” gira en torno a la llamada guerra algorítmica, una modalidad bélica que transfiere la toma de decisiones a sistemas automatizados capaces de procesar variables en milisegundos. Esta transformación reduce la intervención humana, al eliminar la resistencia moral del combatiente y despersonalizar los objetivos, lo que podría normalizar un daño colateral calculado matemáticamente.
Prieto vincula ese fenómeno con antecedentes como las operaciones militares en Gaza, donde se ensayaron sistemas inteligentes para designar blancos. Al hacerlo, describe una tendencia hacia una inteligencia artificial militar desregulada que puede alterar profundamente los principios éticos de la guerra.
Este trabajo académico y periodístico invita a repensar la creciente complejidad del nuevo orden mundial, marcado por desafíos tecnológicos que afectan tanto las estrategias de poder como las estructuras tradicionales del derecho internacional y la diplomacia.
