El Sistema Nacional de Salud (SNS) enfrenta un serio problema de acceso en consultas externas que no se debe únicamente a la falta de médicos, sino a una insuficiente capacidad para atender la creciente demanda de pacientes. A cierre de 2025, la lista de espera para una primera consulta médica superó los 100 días en cinco áreas clave, siendo Traumatología la más afectada con una demora media de 132 días.

Especialidades como Dermatología y Neurología, que cuentan con plantillas jóvenes y en expansión, sufren acumulación de pacientes. Por ejemplo, la espera media en Dermatología alcanza los 127 días, con el 70,9% de pacientes aguardando más de dos meses, a pesar de que esta especialidad tiene una edad promedio de 46 años y una alta tasa de reposición. De manera similar, Neurología enfrenta 109 días de espera y tiene una plantilla también joven, con una edad promedio de 44 años y bajas jubilaciones proyectadas.

Estos datos revelan que aumentar la formación universitaria no es suficiente si no se acompaña de inversiones en recursos físicos, agendas de atención y coordinación interna para gestionar el volumen crecientede pacientes, impulsado por el envejecimiento poblacional y enfermedades crónicas. La saturación afecta también a Oftalmología y Otorrinolaringología, ambas con esperas de 107 días y altas cargas asistenciales.

En total, el SNS contaba con una tasa de 84,42 pacientes pendientes por cada 1.000 habitantes, con un promedio general de 102 días para la primera consulta. Este retraso impacta a más del 60% de los ciudadanos, quienes deben esperar más de dos meses para ser atendidos por especialistas. Traumatología marca el récord de pacientes en espera por habitante, con 13,64, seguida por Oftalmología con 11,45.

La presión sobre las consultas externas pone en evidencia que la solución requiere no solo formar más especialistas, sino también fortalecer la infraestructura y reorganizar la gestión hospitalaria para absorber eficazmente la demanda creciente.