Gwyneth Paltrow explicó en una entrevista cómo estructura sus comidas para mantener estable el nivel de azúcar en la sangre, destacando que empezó a tomar solo café por la mañana para no elevarlo y prefiere consumir sopa o caldo de huesos al mediodía. Este hábito forma parte de una rutina que también incluye ayuno intermitente, mediante el cual evita ingerir alimentos sólidos durante doce horas seguidas.

Además del café matutino, suele beber zumo de apio o agua con limón, lo que complementa con ejercicio diario: una caminata, Pilates o entrenamientos de Tracy Anderson que combinan cardio y tonificación. Luego, completa su ritual con el cepillado dental en seco y una sesión de media hora en una sauna de infrarrojos, enfocada en la desintoxicación.

Para la cena, Paltrow sigue una dieta paleo que prioriza el consumo de verduras y alimentos que favorecen la eliminación de toxinas. Aunque su estilo de vida ha generado interés entre sus seguidores, también ha sido objeto de críticas por parte de profesionales de la nutrición que cuestionan la solidez científica de sus prácticas y el impacto real de consumir pocas comidas sólidas antes de la noche.

Expertos advierten que, en personas con actividad física moderada o alta, un desayuno tan ligero podría no ser adecuado, ya que el cuerpo necesita un aporte energético más balanceado para mantener la glucosa en niveles estables. A pesar de ello, Paltrow sostiene que este método es parte de su bienestar personal y se adapta a sus ritmos diarios.