Un nuevo avance en el tratamiento de la depresión resistente apunta hacia la utilización de lentillas inteligentes capaces de estimular el cerebro a través de la retina. Esta innovadora tecnología ha mostrado resultados prometedores en modelos de ratón, al conseguir revertir comportamientos depresivos con una eficacia similar a la de algunos antidepresivos tradicionales.

Los tratamientos actuales para la depresión que no responde a medicamentos suelen recurrir a técnicas como la Estimulación Magnética Transcraneal o estimulación eléctrica transcraneal, que aunque no invasivas, tienen limitaciones para alcanzar regiones profundas del cerebro sin riesgo de daño. Esto se debe a la dificultad de aplicar campos eléctricos potentes desde el exterior, ya que pueden afectar las zonas superficiales y causar efectos secundarios.

Para superar este reto, los investigadores se basaron en la tecnología de interferencia temporal, que utiliza dos corrientes eléctricas de alta frecuencia que no afectan el tejido cerebral superficial pero generan una onda de baja frecuencia en áreas profundas. Esta onda es capaz de estimular las neuronas específicas vinculadas a la depresión, sin necesidad de cirugía.

El equipo desarrolló lentillas equipadas con electrodos fabricados en óxido de galio y platino que, al colocarse en el ojo, transmiten esta estimulación directamente a través del nervio óptico hasta las redes neuronales afectadas. Aprovechando la comunicación anatómica entre el ojo y el cerebro, estas lentillas ofrecen un método cómodo y clínicamente eficaz para modular la actividad cerebral.

En el experimento, los roedores recibieron la estimulación durante 30 minutos diarios a lo largo de tres semanas, logrando restaurar oscilaciones cerebrales saludables y mejoras conductuales comparables a las observadas tras la administración de fluoxetina, un antidepresivo común.