Arboleas, un pequeño municipio de Almería con más de cuatro mil habitantes, destaca por un modelo de convivencia marcado por la alta presencia de inmigrantes, principalmente de Gran Bretaña y Bélgica. Cerca del 68 % de su población es extranjera, en su mayoría jubilados europeos que han elegido esta localidad para residir. El inglés es uno de los idiomas más usados en las calles y la cartelería, lo que refleja la influencia cultural de sus residentes.

La alcaldesa de Arboleas, que gobierna tras un acuerdo entre el Partido Unión de Ciudadanos Independientes y el Partido Popular, remarca que el municipio apuesta por una integración que supera las diferencias culturales. Aunque reconoce que conciliar los gustos y actividades de una comunidad diversa, con hasta 42 nacionalidades, no siempre es fácil, sostiene que la convivencia es positiva. Entre los residentes, destaca un incremento de población holandesa más joven, coincidiendo con la salida gradual de británicos tras el Brexit.

Este auge poblacional ha impactado en el mercado inmobiliario local, causando escasez y elevado costo en alquileres y ventas, incluso de inmuebles de segunda mano. La demanda también afecta a servicios básicos como el alcantarillado y saneamiento, mientras que la atención sanitaria depende de la gestión de la Junta de Andalucía. En materia política, la presencia de Vox es testimonial y no ha logrado candidaturas, aunque sus votos han aumentado en recientes elecciones autonómicas.

Por contraste, El Ejido, otro municipio emblemático de Almería, presenta una situación social y política distinta respecto a la inmigración, con una dinámica comunitaria y desafíos que difieren notablemente de los de Arboleas. Estos dos territorios reflejan las dos caras de la inmigración en la provincia, marcadas por el perfil social, económico y cultural de sus residentes inmigrantes.