El Mirandés encara las últimas cuatro jornadas de la temporada con la urgencia de recortar tres puntos para evitar el descenso. Juan Palomares, guardameta y figura clave del equipo, afirmó que la atención del plantel está enfocada en el próximo enfrentamiento contra el Eibar, uno de los rivales directos en la pelea por la salvación.
Pese a recientes polémicas arbitrales, como el penalti señalado en el partido contra Almería, Juanpa subrayó que no existe temor ni se dará vueltas innecesarias al tema. Aseguró que la prioridad es mantener la concentración en el propio desempeño y minimizar errores. Según el portero, las decisiones arbitrales, aunque difíciles, forman parte del juego y no deben desviar la atención del conjunto en esta recta final.
El Mirandés ha mostrado fortaleza especialmente en casa, mientras que fuera de su territorio los partidos se han complicado ante equipos que aspiran a ascender, como el Deportivo y el Almería. Juanpa explicó que esos duelos, incluso cuando se jugaron bien, se perdieron por detalles que penalizan más a su equipo que a sus rivales, lo cual hace necesario afinar la ejecución de cara a los encuentros restantes.
Sobre el choque próximo contra el Eibar, que culminó con una polémica penal en la primera vuelta, el arquero aclaró que no hay ánimo de revancha sino que se trata de una «final» más en esta lucha por la permanencia. La estrategia del Mirandés será plasmar sus fortalezas, corregir errores y ser precisos para sumar los puntos necesarios.
El compromiso del grupo se ha convertido en un factor determinante para remontar posiciones. Juanpa destacó que el plantel mantuvo la motivación a pesar de estar a una distancia considerable de la salvación semanas atrás, un reflejo de la determinación y madurez de un equipo joven que no se ha rendido y buscará la permanencia hasta el último minuto.
