El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible difundió una guía dirigida a autoridades locales para facilitar la adaptación de los Planes de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) a un conjunto de estándares europeos. La iniciativa busca mejorar la eficacia de estos planes, alineándolos con la legislación comunitaria vigente y objetivos como la sostenibilidad, la accesibilidad y la eficiencia en el transporte.

Esta herramienta, especialmente enfocada en los 49 nodos urbanos españoles que forman parte de la Red Transeuropea de Transporte (RTE-T), pretende reforzar la integración del transporte local con las principales infraestructuras de movilidad a nivel europeo, como estaciones ferroviarias, puertos y aeropuertos. Los nodos urbanos, definidos por el Reglamento (UE) 2024/1979 como puntos clave para la intermodalidad, deben potenciar sus conexiones de última milla y la logística urbana con bajas emisiones.

Entre los aspectos fundamentales que aborda la guía se encuentra la recomendación de considerar el área urbana funcional para analizar y planificar la movilidad diaria, así como el imperativo de incorporar la RTE-T en las metas de cada plan. Además, se destacan acciones concretas para mejorar la conectividad de viajeros y mercancías, promover el transporte público, la movilidad activa como el uso de bicicletas y la peatonalización, y avanzar en la electrificación del sistema de movilidad.

El documento también pone especial énfasis en la dimensión social, promoviendo la accesibilidad universal y medidas que reduzcan la contaminación tanto atmosférica como acústica. Para ello, sugiere definir indicadores comunes que permitan evaluar los resultados de forma homogénea y fomentar la coordinación entre administraciones a distintos niveles, desde municipios hasta comunidades autónomas.

En resumen, esta guía ofrece un marco técnico actualizado para apoyar a los equipos municipales y consultores responsables del diseño, revisión y actualización de los PMUS, permitiendo que las políticas públicas de movilidad urbana se alineen mejor con las exigencias europeas y respondan a desafíos actuales, como el cambio climático y la eficiencia en el transporte.