El cine español reforzó su protagonismo en la última edición del Festival de Cannes con una representación que incluyó varios largometrajes en competencia oficial y galardones significativos. La película «La bola negra», dirigida por Javier Calvo y Javier Ambrossi, fue reconocida con el Premio a la Mejor Dirección, un galardón que les sitúa entre los realizadores españoles más destacados de la historia del festival, junto a Luis Buñuel y Pedro Almodóvar.
La película, ambientada en la Guerra Civil española y rodada en blanco y negro, destacó por su narrativa visual sobria y por abordar de manera diferente las heridas del pasado, en contraste con otras propuestas más barrocas en pantalla. Esta distinción se confirmó luego de una ceremonia que anticipó la importancia del filme, con una alfombra roja que reflejó la expectación y apoyo del público y la crítica hacia su dirección.
El despliegue del cine español en esta edición no se limitó a «La bola negra». Desde la sección oficial participaron también «El ser querido» de Rodrigo Sorogoyen y «Amarga Navidad» de Pedro Almodóvar. Además, en Cannes Premiere y la Semana de la Crítica, otras producciones nacionales tuvieron presencia, como «The End of it» de María Martínez Bayona y «Viva» de Aina Clotet, respectivamente.
El reconocimiento a la película también se sumó a otros premios recientes para el cine español en este festival, incluido el galardón a la revelación para una directora debutante y el premio al mejor documental para la coproducción con República Checa «Rehearsals for a revolution».
El director del festival, Thierry Frémaux, había señalado la fuerte presencia española en esta edición y destacó el renacer del cine nacional en años recientes, aunque pidió cautela para definir si se trataba de una tendencia estable. El logro de Calvo y Ambrossi parece confirmar una vitalidad que el festival no solo observa, sino que premia.
